sábado, 28 de agosto de 2010

El peso de una oración.



Una mujer pobremente vestida, con un rostro que reflejaba tristeza, entró a una tienda, se acercó al dueño y de manera humilde preguntó si podía llevarse algunas cosas a crédito; con voz suave explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar, tenían siete niños y necesitaban comida.
El dueño no aceptó y le solicitó que abandonar a la tienda.
Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer rogó:
<“Por favor señor, se lo pagaré tan pronto como pueda">
El dueño le dijo que no podía darle crédito, ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.
De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchaba la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que el se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia;

Entonces el dueño, amoscado, preguntó a la mujer:
> " ¿Tiene usted una lista de compras?".
La mujer dijo: >"Si señor";
>"Esta bien," dijo el dueño,

>“Ponga su lista en la balanza de platos y lo que pese su lista le daré en comestibles".
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja buscó en su cartera un pedazo de papel, escribió algo en él y lo puso, triste aún, en uno de los platos de la balanza.
Los ojos del dueño y del cliente se llenaron de asombro, cuando el plato de la balanza donde estaba el papel, se hundió hasta el fondo y se quedo así.
El dueño, sin dejar de mirar la balanza dijo:

>"No lo puedo creer"...
El cliente sonrió y el dueño comenzó a poner comestibles en el otro plato de la balanza.
La balanza no se movía, por lo que continuó poniendo más y más comestibles, hasta que se llenó.
El dueño se quedó pasmado de asombro.
Finalmente, tomó el pedazo de papel y lo miró todavía más asombrado....
¡No era una lista de compra!
Era una oración que decía:

“QUERIDO SEÑOR, TÚ CONOCES MIS NECESIDADES Y YO VOY A DEJAR ESTO EN TUS MANOS"
El dueño de la tienda le entregó los comestibles que había pesado y quedó allí en silencio.
La mujer agradeció y abandonó la tienda; el cliente entregó un billete de cincuenta dólares al dueño y le dijo:
"Valió cada centavo de este billete; ahora sabemos cuanto pesa una oración".

AUTOR DESCONOCIDO

sábado, 21 de agosto de 2010

Intenta estar vivo.



"Cambia tú. Cambia radicalmente. Deja de hacer las cosas que has estado haciendo siempre. Empieza a hacer cosas que no hayas hecho nunca. Cambia radicalmente, vuélvete una persona nueva y te sorprenderás. (. . .) nunca estés esperando que el otro cambie".


* "Si no vives peligrosamente, no vives. La vida sólo florece en el peligro. La vida nunca florece en la seguridad. (. . .) cuando todo está yendo a la perfección, fíjate, te estás muriendo y no pasa nada".


* "Una cosa podría estar bien en este momento y podría ser un error el momento próximo. No intentes ser consistente; de otra forma, estarás muerto. (. . .) Intenta estar vivo con todas sus inconsistencias".
OSHO.

La vida y "el arte de la espontaneidad".




Hoy vamos a comenzar “Noche de Melodías para el corazón” con la historia: “Desesperanza” porque a veces nos sentimos impresionados por la vertiginosidad con que la vida nos va cambiando de contexto, nos sentimos sorprendidos por la celeridad con que nos presenta nuevas situaciones y nos expone en circunstancias impensadas… Lo que, simultáneamente, nos lleva a sentirnos llenos de incertidumbres y totalmente carenciados de garantías…

A veces nos sentimos perplejos al ver que la vida nos va alejando de lo planificado y otras veces nos sentimos frustrados por ver derrumbarse o simplemente por no poder cumplir los sueños que nos hemos prometido… Y al no poder concretar las expectativas que nos impusimos en su momento, entramos en un estado de crisis emocional que no nos deja ver más allá…

Los cambios… Las transformaciones… Aparecen como rupturas que vienen a marcar un antes y un después en nuestra historia… Vienen a romper con lo que estaba instituido para dar lugar a lo nuevo… a lo desconocido… Y como siempre, lo nuevo y lo desconocido nos genera miedo, nos llena de dudas e incertidumbres que debemos vencer…

E indudablemente para ello debemos intentar estar lo mas fortalecidos posible… Para lo que tenemos que “obligarnos” a buscar esas fuerzas necesarias en lo más recóndito de nuestro interior… Ahí donde yacen todas las respuestas a nuestras preguntas, donde reposan los sentimientos más profundos que nos devuelven el don de creer y el valor para volver a empezar…


Porque la vida va escribiendo sus guiones en el día a día, en el arte de la espontaneidad y la improvisación… Y nosotros debemos aprender a acompañar ese arte de reinventar la sinopsis de nuestra propia historia para no detenernos en el camino y para no volver hacia atrás.


Desesperanza.



El único sobreviviente de un naufragio fue visto sobre una pequeña e inhabitada isla. El estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara, y todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero esta nunca llegaba.


Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabañita para protegerse, y proteger sus pocas posesiones. Pero entonces un día, después de andar buscando comida, el regreso y encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia el cielo.


Lo peor que había pasado, es que todas las cosas las había perdido.El estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía"¿Cómo pudiste hacerme esto?" Y se quedo dormido sobre la arena.Temprano de la mañana del siguiente día, el escuchó asombrado el sonido de un barco que se acercaba a la isla.Venían a rescatarlo, y les pregunto, ¿cómo sabían que yo estaba aquí?.


Y sus rescatadores le contestaron, Vimos las señales de humo que nos hiciste...


Es fácil enojarse cuando las cosas van mal, pero no debemos de perder el corazón, porque Dios esta trabajando en nuestras vidas, en medio de las penas y el sufrimiento.Recuerda la próxima vez que tu pequeña choza se queme.... puede ser simplemente una señal de humo que surge de la GRACIA de Dios. Por todas las cosas negativas que nos pasan, debemos decirnos a nosotros mismos:

DIOS TIENE UNA RESPUESTA POSITIVA A ESTO



Cuando todas mis fuerzas quieren despertar, cuando no puedo más, cuando mis lágrimas cayeron ya, cuando no sé llorar, antes de escuchar mi grito final, una voz me dice que de nuevo hay que levantarse y andar. Cuando nada ni nadie parece importar y todo me dá igual, cuando no me queda sitio para respirar, cuando no creo más,antes de correr, antes de escapar,una voz me dice que de nuevohay que levasntarse y andar. Hay que llegar al fondo y resurgir, hay que morir mil veces y empezar. Una voz me dice vamos a vencer. Una voz me grita : tengo que creer. Una voz me alienta ya no hay que temer y todo mi tiempo quiere florecer. Hay que llegar al fondo y resurgir. hay que morir mil veces y empezar. Una voz me dice: hay que despertar. Una voz me grita: no mirar atrás. Una voz me alienta: vamos a empezar. Una voz me invita: a RESUCITAR.


AUTOR DESCONOCIDO.

sábado, 7 de agosto de 2010

La distribución del tiempo.


La historia con la que damos apertura al programa de hoy, nos invita a reflexionar sobre la distribución que hacemos con nuestro tiempo, en una época donde el consumo es el gran protagonista y aumentar cada vez más el poder adquisitivo es prácticamente un objetivo generalizado.

La manera competitiva de vivir en la actualidad, la forma de desenvolvernos en la sociedad consumista hace que el mercado nos vaya “educando” en la ambición y en la avaricia y nos ordena la tarea de trabajar en pos de lograr un incremento permanente de capitales.

Y suele ser tan determinante nuestra meta, al punto que nos olvidamos que hay grandes cosas en la vida que merecen de nuestra atención y de nuestro esmero. Pero es que estamos tan ocupados en la misión que nos hemos impuesto que pareciera ser que no podemos ver más allá de lo material y lo económico… Mas allá de lo mercantil o monetario…

Y de esta manera, vamos desaprovechando esos instantes que podrían volverse mágicos si simplemente nos dispusiéramos a compartir algo con las personas que son especiales para nosotros y para las cuales también lo somos. Esos instantes mágicos que no se cotizan en pesos ni en dólares pero que no pierden su valor aunque pasen los años… Porque los sentimientos quedan perpetuados en el corazón, los momentos que nos llenaron de alegría y emoción se inmortalizan en el alma y no se amortizan nunca, porque el amor no tiene noción del tiempo…

Por eso, la idea de empezar con esta historia, es reflexionar sobre cómo estamos “administrando” nuestro tiempo, la intención es pensar en el costo de oportunidad de nuestra vida, y recapacitar sobre cuántas cosas nos gustarían decir y quizás nos estamos callando… cuantas cosas nos gustaría compartir pero no las compartimos… Recapacitar sobre, a quiénes extrañamos y no se lo hacemos saber… a quiénes queremos pero jamás se lo decimos…

Justamente, mañana es el Día del Niño, y a veces suele suceder que nuestra mayor preocupación es que a ellos “no les falte nada” entendiendo que ese “no faltarles nada” es todo lo que se puede comprar con dinero… Y entramos en una equivocación de creer que nuestros niños “lo tienen todo” sin advertir la importancia de una palabra en el momento justo, la necesariedad de un consejo en el momento adecuado, el valor de una caricia en un instante de tristeza o un abrazo en un momento de alegría…

Que no es más ni menos que referirnos a la necesidad de presencia y de estar cuando se lo necesita y cuando es necesario… Por eso, reivindicamos la idea de volcar nuestra reflexión hacia un horizonte lleno de luz que nos permita vislumbrar que la vida está llena de cosas lindas, está colmada de gente que nos quiere y queremos… compuesta por personas que necesitamos y nos necesitan… Y por lo tanto, debemos saber como utilizar nuestro tiempo, para que podamos cumplir con nuestras obligaciones sin dejar de disfrutar de esos seres que nos llenan de amor y sentido… Para que cuando pasen los años no sintamos la triste sensación de que se nos ha pasado la vida sin prácticamente haber vivido…

Comunicadora Social/Periodista Silvina Tissera.