sábado, 17 de julio de 2010

La luz de la esperanza.



Hoy vamos a comenzar nuestro programa con la breve historia titulada ”La esperanza de una vela” porque así como lo dice esta reflexión en nuestro corazón estas velas también a veces suelen apagarse producto de las circunstancias que nos van sucediendo… Incluso si somos realistas hay instantes en donde sentimos que también a la esperanza la hemos perdido de tan desanimados que solemos estar.

Porque, resulta ser que un día nos enojamos tanto por algunas cosas que nos pasan suponiendo que no somos merecedores de vivirlas que comienzan a apagarse estas velas que alumbraron nuestro camino.

Entonces, mientras esas velas se van apagando simultáneamente vamos sepultando esos sueños que abrazábamos con tanto amor y cariño, esos anhelos que nos permitían seguir adelante con una mirada auspiciosa de lo que podría ser una realidad…

Y empezamos a sentirnos en un estado de soledad profunda que nos suele conducir a la tristeza y luego a la amargura hasta que si no encontramos la manera de volver a encenderlas llegamos a perder el sentido de para qué estamos en este mundo. Y nos abundan las preguntas mientras que son escasas las respuestas. Y nos sentimos desdichados e incomprendidos. Y entramos en el terreno de la zozobra y el olvido.

Pero, si de repente nos proponemos volver a creer, si de golpe nos formulamos volver a empezar con la convicción de que todo puede mejorar habremos encendido la vela de la esperanza que nos evidencia que no existen imposibles, que no hay sueño que no este a nuestro alcance…
Y será el momento para arrancar de nuevo, será la oportunidad de retomar el vuelo aunque cueste empezar otra vez desde el principio, aunque signifique un gran esfuerzo tener que iniciar una vez más desde cero.

Es cierto, que a veces no es fácil encender la vela de la esperanza… Sin embargo, siempre hay alguien que, de alguna manera, se cruza en nuestro camino con la intención de prender esa llama que nos devuelve la confianza, que nos renueva la ilusión y nos convoca a creer nuevamente.
Y si así sucede… Por qué negarnos a volver a creer… Por qué negarnos a volver a empezar… Si desde siempre nos han enseñado que la vida, está llena de ciclos que empiezan y terminan, llena de etapas, que nacen y mueren, que tienen principio y final…

Por eso, la pregunta es por qué no volver a intentar… Comenzando por la simple pero a veces ardua tarea de encender la vela de la esperanza que llena a nuestra vida de sentido, que nos permite recuperar esos sueños perdidos o construirnos otros nuevos… Que nos envuelve de ilusiones el alma dándonos fuerzas para salir adelante y continuar el viaje… sin olvidar que la vida está llena de logros y conquistas porque como dice el antiguo refrán el único fracaso es nunca intentarlo…

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